Mis Producciones


El uso de los mapas mentales:
una herramienta para aprender

"Preferimos como mínimo, tres metas generales, estrechamente ligadas a la esencia de la educación y difíciles de refutar: retención del conocimiento, comprensión del conocimiento y uso activo del conocimiento".
David Perkins


Las ideas que construimos sobre el tema

A continuación se presentan algunas preguntas orientadoras de la reflexión y en lo posible intentaremos que funcionen como organizador previo para el tema que nos ocupa.

¿Para qué utilizamos técnicas?
¿Qué técnicas proponemos a nuestros alumnos?
Las que implementamos en el aula, ¿son técnicas de enseñanza o de aprendizaje?
¿Con qué criterio elegimos una técnica?
¿En qué momento de la clase se utilizan las técnicas?
¿Existe una técnica diferente según la intención del docente?

La siguiente actividad puede ser realizada de manera individual o grupal y se denomina “mapa de rasgos semánticos”. La intención es activar los conocimientos previos que usted posee.

Consigna:

Marque con una cruz (X) si el primer concepto señalado (mapas mentales) cumple con los atributos o rasgos que muestra la tabla (columnas de la derecha). Si no ocurre así, marque con un signo menos (–).
Proceder de la misma manera con el segundo concepto (mapas conceptuales)


Representa conceptos
Utiliza
imágenes
Expresa
relaciones
jerárquicas
Es una técnica
de aprendizaje
Se utiliza para
aprender cualquier
tipo de contenido
Permite indagar
los saberes previos
Mapas mentales






Mapas Conceptuales







Una vez finalizada la actividad, puede cotejar los conocimientos volcados en el cuadro con información acabada sobre este tema.

El mapa mental es una herramienta que permite perfeccionar el aprendizaje, con el consiguiente aumento del rendimiento personal. Es aplicable en todas las instancias de la vida, porque permite relacionar en forma rápida (mentalmente o por escrito) los nuevos significados con los saberes previos de cada uno.

Los fundamentos que no pueden faltar

El mapa mental es una herramienta que permite la memorización, organización y representación de la información. Al hacer un mapa mental se maximizan sinérgicamente las habilidades cerebrales. Los  mapas mentales pueden ser aplicados en cualquier aspecto de la vida profesional y personal, ya que el perfeccionamiento del aprendizaje y la obtención de un pensamiento más claro y profundo mejoran significativamente el rendimiento de las personas.
Es una metodología gráfica que permite desencadenar el potencial del cerebro, puesto que utiliza la gama completa de habilidades cerebrales  (palabras, imágenes, números, lógica, ritmo, color y sentido del espacio).
Un mapa mental es la representación gráfica de los pensamientos y percepciones en un formato espacial con la utilización de palabras, conceptos, imágenes y gráficos. Constituye una herramienta para representar las ideas relacionadas con símbolos más que con palabras.
Estos instrumentos pueden ser utilizados para:
Elaborar la síntesis de un texto o de una exposición
Acceder a la información en forma rápida y efectiva para comunicarla oralmente o por escrito.
Recopilar, almacenar y recuperar información y datos.
Generar alternativas y tomar decisiones al visualizar las interacciones entre diversos puntos en forma gráfica.
Los mapas mentales pueden resultar muy creativos, ya que tienden a generar nuevas ideas y asociaciones en las que no se había pensado antes.
Esta técnica fue desarrollada por el británico Tony Buzan con el objeto de reforzar las conexiones sinápticas entre las neuronas de la corteza cerebral y que hacen posibles casi todas las actividades intelectuales del ser humano.
La implementación de esta técnica permite un enlazamiento electroquímico entre los hemisferios cerebrales, de tal forma que todas nuestras capacidades cognitivas se concentran sobre un mismo objeto y trabajan con un mismo propósito.
La técnica de rasgos semánticos fue presentada y desarrollada por especialistas del Proyecto de Lectura y Escritura para el Pensamiento Crítico. (www.reading.org/rwet)

Los mapas mentales facilitan el aprendizaje, puesto que permiten a los alumnos representar sus ideas utilizando de manera armónica las funciones cognitivas de los hemisferios cerebrales. Podríamos afirmar que es más fácil entender un concepto cuando lo “visualizamos” por medio de la imaginación.
Según los expertos, las conexiones cognitivas ocurren gracias a que la actividad lógica y racional controlada por nuestro hemisferio izquierdo que se complementa con la capacidad creativa y la disposición emocional hacia los objetos, reguladas por el hemisferio derecho.
Mediante estas conexiones, las neuronas se comunican entre sí formando una red de almacenamiento y procesamiento de información. Cada vez que incorporamos datos nuevos por la vía perceptual o reflexiva, las conexiones sinápticas forman “circuitos de enlace” por los que fluye la nueva información y se conecta con la ya existente para poder ser “comprendida”. Por medio de esta red sináptica, el cerebro asocia los  nuevos contenidos mentales con todo el bagaje de conocimientos previos y logra la asimilación de los datos más recientes a nuestros esquemas ya establecidos.
Podemos gobernar y controlar mejor nuestra capacidad asociativa a través de procesos conscientes ligados al aprendizaje constructivo. De hecho, se aprende a través de dos procesos complementarios: un sistema de aprendizaje por asociación y por otro proceso articulado en el primero y se domina aprendizaje constructivo o por reestructuración. Ambos sistemas se complementan y el último es continuación del primero, aunque presentan diferencias radicales entre ellos. Por medio del aprendizaje asociativo recuperamos los conocimientos de la memoria a largo plazo y podemos añadir nuevos aprendizajes sin modificar los ya existentes. En cambio, el aprendizaje constructivo se produce a través de los aprendizajes previos que modifican su propia estructuración como consecuencia de haber servido para organizar el nuevo aprendizaje.

El mapa mental funciona como una red, a partir de un concepto central, principal, del que ramifican otros de carácter secundario, vinculados con el primero, configurándose así un gráfico que muestra las diferentes dimensiones o aspectos de un mismo tema.

Un saber reflexivo, asociado a otros saberes, representa un conocimiento fácil de integrar y de recordar. Al decir de Ausubel, los nuevos significados se generan en la interacción de la nueva idea o concepto potencialmente significativo, con las ideas ya existentes en la estructura cognitiva del alumno.

Un aprendizaje es significativo cuando los contenidos son relacionados de modo sustancial y no arbitrario con lo que el alumno ya sabe. Por relación sustancial y no arbitraria se debe entender que las ideas se relacionan con algún aspecto existente específicamente relevante de la estructura cognoscitiva del alumno, como una imagen, un símbolo ya significativo, un concepto o una proposición.
El aprendizaje mecánico, contrariamente al aprendizaje significativo, se produce cuando la nueva información es almacenada en forma arbitraria, sin que interactúe con conocimientos preexistentes.
Un saber desvinculado de otros saberes previos representa un conocimiento parcial. La nueva información es incorporada a la estructura cognitiva de manera literal cuando el alumno carece de conocimientos previos relevantes y necesarios para hacer que la tarea de aprendizaje sea potencialmente significativa.
Tal como lo hace el cerebro, el mapa mental procede vinculando las ideas. Una vez ubicada la idea central se desprenden “ramas” hacia todas las ideas relacionadas con una idea central. Esta graficación muestra las diferentes dimensiones o aspectos de un mismo tema.
El mapa mental es una herramienta que permite a los alumnos graficar sus ideas para ordenarlas, comprenderlas y además discutirlas con otros.
Esta herramienta involucra tanto las asociaciones lógicas como las emociones que despiertan los objetos o los conceptos en los individuos.
El mapa mental resulta una buena técnica o recurso para aprender, pero también es una buena técnica de enseñanza, que puede ser utilizada en diferentes momentos de la clase: para la anticipación, para la construcción del conocimiento o bien para la consolidación. Admite una elaboración de manera individual o en grupo y puede servir al docente para abrir debates e intercambiar ideas respecto de un tema específico.


Algunas puntas para la tarea en el aula
Un ejemplo de mapa mental

El mapa mental tiene características esenciales:
  • El asunto o motivo de atención se cristaliza en una imagen central.
  • Los principales temas del asunto irradian de la imagen central en forma ramificada.
  • Las ramas comprenden una imagen o una palabra clave impresa sobre una línea asociada.
  • Los puntos de menor importancia también están representados como ramas vinculadas con las de nivel superior.
  • Las ramas forman una estructura nodal conectada. 
Mapa Mental de la Teoría de Sistemas - http://www.conocimientosysociedad.com/mapa_01.html.
(Véase Berthier, en Bibliografía)
Es una herramienta por demás eficaz que permite, entre otras ventajas, elaborar síntesis, acceder a la información en forma rápida; manejar, aumentar y comunicar la que ya se tiene, enriquecer el bagaje conceptual y optimizar la toma de decisiones.

Para trabajar con los alumnos en el diseño de los mapas mentales:
  • Solicite a sus alumnos que escriban la palabra, frase breve o símbolo más importante, en el centro de la hoja.
  • Oriéntelos para que reflexionen sobre esa anotación esencial y la rodeen con un círculo.
  • Pida a los alumnos que ubiquen otras palabras importantes fuera del círculo. Ellos pueden dibujar círculos sobrepuestos o usar flechas para  conectar conceptos.
  • Recuérdeles que dejen espacios en blanco para que posteriormente puedan incorporar otras ideas o dibujos.
  • Estimúlelos para que piensen en la relación entre las ideas o conceptos externos con las de más adentro. Pueden borrar, reemplazar y acortar las palabras para esas ideas clave. Es deseable que utilicen colores para una mejor graficación y visualización.
  • Promueva la relación entre ideas o conceptos mediante la unión de las palabras o las imágenes.
  • Proponga a sus alumnos que trabajen por afuera de la idea central y solicíteles que en forma rápida agreguen otras palabras e ideas clave.
    A medida que se expande el mapa, oriéntelos para que agreguen más detalles específicos.
  • Permita que sus alumnos piensen acerca de las relaciones que desarrollan.
  • Recuérdeles que el mapa es un documento personal de aprendizaje – pueden hacerse mapas diferentes sobre un mismo tema en el que se combina lo que ya se conocía con lo que se está aprendiendo y lo que eventualmente se desea conocer para completar el cuadro.
  • Estimule a sus alumnos para que observen las diversas maneras de organizar un mapa mental sobre un mismo tema o información.
  • Permítales que utilicen los mapas FALTABA TEXTO para organizar una exposición oral.
Recomendaciones para el diseño del mapa mental.
1.    Utilizar un mínimo de palabras posibles. Pueden ser “palabras clave” o imágenes.
2.    Comenzar siempre desde el centro de la hoja, donde se coloca la idea central, que deberá desarrollarse hacia fuera de manera irradiante.
3.    La idea central debe estar representada con una imagen clara y poderosa que sintetice el tema general del mapa mental.
4.    Ubicar, por medio de la lluvia de ideas, aquellas relacionadas con la idea central.
5.    Con ramificaciones, enlazar la idea o tema central con ideas relacionadas o subtemas.
6.    Guiarse por el sentido de las agujas del reloj para jerarquizar las ideas o subtemas.
7.    Utilizar el espaciamiento para acomodar de manera equilibrada las ideas o subtemas.
8.    Subrayar las palabras clave o encerrarlas en un círculo de color para clarificar la estructura del mapa.
9.    Utilizar el color para diferenciar los temas, sus asociaciones o para resaltar algún contenido.
10. Utilizar flechas, iconos o cualquier elemento visual que permita diferenciar y hacer más clara la relación entre conceptos o temas.
11. No detenerse. Si se agotan las ideas en un subtema, pasar a otro inmediatamente.
12. Plasmar las ideas tal cual llegan, sin juzgarlas ni con la intención de modificarlas.
13. Si se acaba la hoja, continuar con una nueva.
14. Utilizar al máximo la creatividad.

Para finalizar

El mapa mental ayuda a organizar la información tan pronto como ésta se inicia, en una forma que es fácil para el cerebro asimilarla y recordarla.
Al observar los iconos o las palabras clave, es más sencillo recuperar la información.
Los mapas mentales no poseen la estructura lineal de la escritura. Por esta razón, las ideas fluyen más rápido y se relacionan más libremente si se desarrolla la capacidad de conectarlas de maneras novedosa.
Cuando enfrentamos un problema, el mapa mental permite identificar cada uno de sus aspectos y cómo éstos se relacionan entre sí. El mapa nos muestra diferentes maneras de ubicar la situación problema y las posibles opciones de solución. De hecho, el mapa mental ayuda a organizar la información relevante con la que se dispone, ubicar las necesidades que se deben satisfacer y los recursos de que se disponen.

Para ampliar la información sobre este tema:
Berthier, Antonio: – en http://www.conocimientosysociedad.com.ar
Buzan, Tony: El Libro de los mapas mentales. Ediciones Urano, Barcelona,1996.
Perkins, David: La escuela inteligente. Gedisa. Madrid, 1997. www.educ.ar 

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Te invito a retroalimentar mi e-portafolio